Día 16, #30películas, una romántica.
Estuve echando cabeza un rato y no creo que me haya gustado una película cuyo único propósito fuera el romance -dejo fuera las comedias románticas, que es una fórmula aparte-. Sin embargo, me acordé que cuando veía el final de Edward Scissorhands (1990) quedaba como con ganas de enamorarme.
Edward era un freak, y un joven en su pubertad es lo más feo que pueda haber; por lo tanto, había una conexión. Además, el sueño de encontrar una Winona Ryder nació para quedarse por muchísimos años #fanforevadewinona.